A Todos y todas los que trabajamos dentro y fuera del hogar nos gustaría tener tiempo suficiente, diariamente, para preparar ricos sofritos como hacían nuestras abuelas.
Yo me resisto a eliminar de mi dieta tan rico manjar y por ello he ideado un pequeño truco para en pocos minutos tener preparados dos deliciosos platos de toda la vida.
Lo primero de todo cortar en pequeños daditos una o dos cebollas (dependiendo de la cantidad de sofrito que quiera hacer). Mientras se cortan la cebollas, tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva se van calentando en una sartén. Se echa la cebolla picadita, se rehoga hasta que este dorada; uno o dos tomates sin piel (Si usas los que habéis envasado, veréis con que facilidad se les quita la piel) y se sigue rehogando; a partir de ahí imaginación y verduras y hortalizas con que cuentas. Yo suelo tener siempre en botes zanahorias, pimientos verdes, pimientos rojos, judias verdes o guisantes. Todo bien picadito y se sigue rehogando y mientras hacemos un machado con un par de dientes de ajo, sal y una cucharadita de pimetón de la Vera. Se echa también a la sartén y tras un par de vueltas con una cuchara de palo echamos un vasito generoso de vino blanco ( hacedlo despacio y cuidado, tened cerca una tapadera por si comienza a saltar). Dejamos que el alcohol del vino se evapore por un par de minutos y a enfriar.
Cuando se enfríe, poned un par de cucharadas de este sofrito en pequeñas bolsas que podáis cerrar herméticamente. Y al congelador por al menos tres meses Depende de la cantidad que hayáis hecho y el uso que hagáis de ellas.
Han pasado muchas semanas desde que hice mi último sofrito pero hoy voy a utilizarlo.
He sacado cuatro bolsitas del congelador con el sofrito en su interior, no hace falta descongelarlas.
Pongo su contenido en una sartén y éste comienza a descongelarse.
Para ayudar un poco le he echado un vaso de agua. Aceite no porque el sofrito ya llevaba.
Pongo el pescado sobre el sofrito y echo un poquito de sal a los filetes. (cinco minutos de cocción por cada lado será suficiente)
Le doy la vuelta al pescado y echo un poquito de colorante.
Se coloca en una bandeja y se espolvorea con un poquito de perejil, por aquello del calcio.
A los niños y niñas les suele gustar mucho el pescado así preparado y además no es necesario hacerlo en el momento, lo cual nos facilita bastante.
Los restos del sofrito, que suelen quedarse en la bandeja, junto con algunos pequeños trocitos de pescado que se han desprendido de los filetes, NO LOS TIRES, ponlos en el frigorífico y ya tienes comida para el día siguiente.
Media hora antes de la comida, pones en una sarten grande los restos que habías guardado el día anterior. Le echas un vaso de arroz y tres de agua (con el mismo vaso)
Ponle un poquito de sal
Cuando rompa a hervir, baja el fuego un poco y mantenlo por 20 minutos. Si no le echastes colorante al pescado deberás hacerlo ahora.
Y aquí está el resultado: Un ríquisimo arroz con lo mejor de las verduras y el pescado.
Cinco minutos de reposo serán suficiente para ponerlo a la mesa.
Si lo haces con "arroz vaporizado" no tendrás problemas con el arroz porque no se pasará aunque lo hayas cocinado varias horas antes.
Como siempre intentando reciclar a la par que economizar en dinero y tiempo. Y lo mejor es que es una idea saludable.
Espero que esta idea haya sido de vuestro agrado.
Si
necesitas alguna explicación más detallada sólo tienes que comentarlo y
estaré encantada de hacerlo en esta misma entrada.Y no olvides darle a
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