jueves, 11 de agosto de 2016

Riquísimas croquetas

    Apetecibles ¿Verdad? Pues manos a la obra. En pocos minutos aprenderemos como aprovechar esos restos de pescado o carne que casi a diario nos encontramos en todas las casas.
     Éste será el resultado final, pero empecemos por el principio.


Lo primero los ingredientes:
Mantequilla o margarina.
Cebolla
Harina
Leche
Sal
Restos de carne o pescado.
Éstos son los ingredientes para hacer la masa de las croquetass. 
Para el rebozado también necesitamos:
Huevos
Pan rallado 
Aceite para freír las croquetass.


Pondremos en una sartén una cucharada de mantequilla.


Verter una cucharada de cebolla finamente cortada sobre la mantequilla derretida.


Cuando la cebolla se empieza a poner blandita añadir el pescado, en este caso, desmenuzado.


Añadir un pellizco de sal


Tras remover y mezclar, añadir una cucharada de harina.


 Seguir mezclando para que no se pegue y verter un vaso de leche sobre la mezcla.


Remover cuidadosamente sin parar hasta que pierda la consistencia líquida.


Cuando se haya formado una pasta que se despega de la sartén con facilidad es el momento de parar.


Lo verteremos sobre un recipiente plano y lo dejaremos reposar hasta que esté frío. Varias horas.


Es aconsejable no meterlo en el frigorífico pero tener la precaución de tapar la masa con papel, nunca con plástico o papel de aluminio.


Pasado el tiempo prudencial formaremos las croquetas, grandes o pequeñas, como más nos gusten y las rebozaremos en este orden: HARINA, HUEVO Y PAN RALLADO.


Freírlas inmediatamente en una sartén con abundante aceite muy caliente o en una freidora.
Éste fue el resultado de las que yo hice hoy, riquiiiiisimas, de verdad.


Aparte de ser un plato extremadamente económico, puesto que prácticamente todo lo que necesitas lo tienes a mano, es también un plato muy rico y nutritivo.
Probad a hacerlas también con pollo, carne del cocido, chocos, jamón e incluso atreveros con verduras para los que seáis vegetarianos.

Otra idea importante es que antes de freírlas, una vez que las tenéis empanadas, las podéis poner en un plato llano y meterlas en el congelador. Posteriormente, cuando ya estén congeladas ponerlas en una bolsa y cerrarla y ponerle una etiqueta que identifique de qué son las croquetas. Y ya está, cuando tengáis ganas de croquetas sólo tendréis que ir al congelador y elegir el sabor, directamente al aceite caliente y sin descongelar, igual que hacemos con las de la tienda.

Suerte con las croquetas y que las disfrutéis.