¡Cómo hacer una ríquisima tortilla de patatas de una forma económica, fácil y limpiamente!
Ahí la tenéis, realmente deliciosa. Pero empecemos por los ingredientes.
La cantidad de patatas es orientativo así como el número de huevos.

Cortaremos las patatas y la cebolla en rodajas finas.
Le echaremos un poquito de sal.
Pondremos como un cuarto de litro de aceite de girasol.
Y lo moveremos todo bien para que el aceite entre en contacto con toda la patata.
Al microondas. Máxima potencia y unos 30 minutos. Dependiendo de la cantidad de patata o el grosor del corte a veces es necesario volver a ponerlo dentro del microondas otros 10 minutos.
Este es el aspecto que tendrá cuando saquemos la olla del microondas.
Con un tenedor de madera pincharemos la patata e iremos mezclando la patata con la cebolla. La patata debe estar blanda y no oponer ninguna resistencia. De lo contrario será necesario unos minutos más en el microondas.
Batiremos los huevos en un recipiente hondo.
Una vez que estén bien batidos los huevos pondremos la patata bien escurrida dentro del bol, también.
Pondremos a calentar aceite de girasol en una sartén honda (es importante que esta sartén no se utilice para otros guisos porque de lo contrario la tortilla se podría pegar al fondo). Podemos utilizar el mismo aceite que ha sobrado al escurrir las patatas porque queda totalmente limpio.
El resto del aceite que haya sobrado ponerlo en un bote de cristal y lo podéis utilizar para guisar de nuevo porque está totalmente limpio como podéis ver.
Mezclaremos bien el huevo con la patata y la cebolla.
Pondremos una pizca de sal en la mezcla.
Y una vez que el aceite esté caliente, a la sartén. En cuanto echéis la mezcla a la sartén bajad el fuego a medio-bajo o de lo contrario se quemará por fuera y no se cuajará por dentro.
Después de unos 6, 7 minutos el perímetro de la tortilla se verá cuajado pudiendo mover la mezcla que ya se habrá compactado.
Llega un momento delicado: darle la vuelta.
Poned un plato llano sobre la sartén ( Y en la posición que veis en la fotografía dirigiros hacia el fregadero)
La mano que sostiene la sartén girará un cuarto hacia el lado izquierdo, mientras la mano que está sobre el plato apretará éste contra la sartén y girará por debajo hacia la derecha (Las dos manos tienen que estar coordinadas y trabajar a la vez o de lo contrario la tortilla acabará sobre el fregadero). El hecho de hacer esta operación sobre el fregadero es por esto, porque siempre será más fácil limpiar esta zona que el suelo o algún mueble. Mientras demos la vuelta a la tortilla veremos como el aceite donde se ha cuajado ésta se vierte sobre el fregadero. Con el tiempo conseguiréis hacer esta operación sobre el tarro donde recogimos el aceite sobrante de freir la patata en el microondas pero de momento es mejor no complicar las cosas.
Al final lo que queremos hacer es que la mano que estaba arriba quede abajo sujetando el plato y con la otra mantendremos la sartén bien segura para que la patata no se desparrame.
Mientras la mano que sostiene el plato se mantiene con seguridad, giramos hacia la derecha la sartén 180º para quedarla boca arriba pero por debajo del plato. Con rapidez giramos un poquito el plato con la tortilla, que resbalará hasta caer en la sartén. (Seguiremos sobre el fregadero por si acaso...)
Ya tenemos la tortilla en la sartén y dada la vuelta.
Volvemos a poner la sartén sobre la vitro (no echéis aceite ya) un par de minutos. Apagamos la vitro pero dejamos la sartén con la tortilla reposando dentro (yo la dejo más de una hora y queda riquísima)
Sólo queda comérsela acompañada de un rico gazpacho o salmorejo.
Un alimento importantísimo en nuestra dieta sobre todo para los niños. Mi madre nos hacía bocadillos de tortilla de patatas cuando íbamos a la piscina a pasar el día.
Os recomiendo que para empezar pongáis poca patata hasta que vuestras manos se vayan acostumbrando a dar la vuelta a la tortilla.
En el mercado venden sartenes que se enganchan y que son especiales para hacer tortillas, es otra posibilidad aunque a mi realmente me gusta seguir haciéndola como le veía hacer a mi madre, aunque ella evidentemente no usaba microondas sino sartén para freír las patatas.
La cantidad de patatas es orientativo así como el número de huevos.

Pelaremos las patatas y la cebolla. (Se puede hacer sin cebolla o con más de una cebolla. Esto dependerá de si os gusta o no la cebolla)

Cortaremos las patatas y la cebolla en rodajas finas.
Le echaremos un poquito de sal.
Pondremos como un cuarto de litro de aceite de girasol.
Y lo moveremos todo bien para que el aceite entre en contacto con toda la patata.
Al microondas. Máxima potencia y unos 30 minutos. Dependiendo de la cantidad de patata o el grosor del corte a veces es necesario volver a ponerlo dentro del microondas otros 10 minutos.
Este es el aspecto que tendrá cuando saquemos la olla del microondas.
Con un tenedor de madera pincharemos la patata e iremos mezclando la patata con la cebolla. La patata debe estar blanda y no oponer ninguna resistencia. De lo contrario será necesario unos minutos más en el microondas.
Batiremos los huevos en un recipiente hondo.
Una vez que estén bien batidos los huevos pondremos la patata bien escurrida dentro del bol, también.
Pondremos a calentar aceite de girasol en una sartén honda (es importante que esta sartén no se utilice para otros guisos porque de lo contrario la tortilla se podría pegar al fondo). Podemos utilizar el mismo aceite que ha sobrado al escurrir las patatas porque queda totalmente limpio.
El resto del aceite que haya sobrado ponerlo en un bote de cristal y lo podéis utilizar para guisar de nuevo porque está totalmente limpio como podéis ver.
Mezclaremos bien el huevo con la patata y la cebolla.
Pondremos una pizca de sal en la mezcla.
Y una vez que el aceite esté caliente, a la sartén. En cuanto echéis la mezcla a la sartén bajad el fuego a medio-bajo o de lo contrario se quemará por fuera y no se cuajará por dentro.
Después de unos 6, 7 minutos el perímetro de la tortilla se verá cuajado pudiendo mover la mezcla que ya se habrá compactado.
Llega un momento delicado: darle la vuelta.
Poned un plato llano sobre la sartén ( Y en la posición que veis en la fotografía dirigiros hacia el fregadero)
La mano que sostiene la sartén girará un cuarto hacia el lado izquierdo, mientras la mano que está sobre el plato apretará éste contra la sartén y girará por debajo hacia la derecha (Las dos manos tienen que estar coordinadas y trabajar a la vez o de lo contrario la tortilla acabará sobre el fregadero). El hecho de hacer esta operación sobre el fregadero es por esto, porque siempre será más fácil limpiar esta zona que el suelo o algún mueble. Mientras demos la vuelta a la tortilla veremos como el aceite donde se ha cuajado ésta se vierte sobre el fregadero. Con el tiempo conseguiréis hacer esta operación sobre el tarro donde recogimos el aceite sobrante de freir la patata en el microondas pero de momento es mejor no complicar las cosas.
Al final lo que queremos hacer es que la mano que estaba arriba quede abajo sujetando el plato y con la otra mantendremos la sartén bien segura para que la patata no se desparrame.
Mientras la mano que sostiene el plato se mantiene con seguridad, giramos hacia la derecha la sartén 180º para quedarla boca arriba pero por debajo del plato. Con rapidez giramos un poquito el plato con la tortilla, que resbalará hasta caer en la sartén. (Seguiremos sobre el fregadero por si acaso...)
Ya tenemos la tortilla en la sartén y dada la vuelta.
Volvemos a poner la sartén sobre la vitro (no echéis aceite ya) un par de minutos. Apagamos la vitro pero dejamos la sartén con la tortilla reposando dentro (yo la dejo más de una hora y queda riquísima)
Sólo queda comérsela acompañada de un rico gazpacho o salmorejo.
Un alimento importantísimo en nuestra dieta sobre todo para los niños. Mi madre nos hacía bocadillos de tortilla de patatas cuando íbamos a la piscina a pasar el día.
Os recomiendo que para empezar pongáis poca patata hasta que vuestras manos se vayan acostumbrando a dar la vuelta a la tortilla.
En el mercado venden sartenes que se enganchan y que son especiales para hacer tortillas, es otra posibilidad aunque a mi realmente me gusta seguir haciéndola como le veía hacer a mi madre, aunque ella evidentemente no usaba microondas sino sartén para freír las patatas.


































