Cuando cambien las puertas de sus casas, no las tiren, se les pueden dar muchos usos y el de librería-estantería es el que yo he elegido.
Primero hay que cortar la puerta con el ancho que le queramos dar a la estantería.
El siguiente paso será quitarle bisagras, pestillos y todo lo que de metal tenga.
Forraremos las tablas con papel de plástico autoadhesivo.
Atornillaremos unas escuadras a la pared para sujetar las tablas.
Y una vez colocadas las tablas ya podemos colocar nuestros libros allí.
Podemos pegar divertidas formas de colores alrededor de la estantería que le darán un aspecto muy alegre si lo vais a colocar en un rincón infantil.







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