Lo primero los ingredientes:
- bizcocho
- 5 huevos
- chocolate
- azúcar
- leche
- nata para montar
- mantequilla o margarina.

Dos tercios de la tableta de "chocolate para hacer" junto con dos cucharadas generosas de mantequilla y un chorrito de leche y al microondas por 1m. o 2m. Se tiene que derretir el chocolate, id dándole alguna vueltilla cada pocos segundos.
Remover bien. Ésta es la textura que debe quedar, como si fuera un pure.
Ponemos en un recipiente hondo la mezcla anterior y le echamos tres cucharadas de azúcar.
Separamos las claras de los huevos de las yemas. Las cinco claras a un recipiente hondo. De las yemas sólo usaremos dos. Procurad utilizar las 3 yemas restantes ese mismo día en cualquier otro guiso.
Incorporamos las dos yemas a la mezcla de chocolate y removemos hasta mezclar.
Bátimos las 5 claras a punto de nieve.
Ésta es la textura, si queréis podéis añadirle otro par de cucharadas de azúcar al final, antes de dejar de batir.
Echamos las claras batidas al chocolate y removemos hasta que esté todo bien mezclado. Usad una cuchara de palo larga y os resultará más fácil esta operación.
Cuando la masa tiene este aspecto la meteremos en el frigo durante media hora para que repose.
Es hora de montar la nata. No olvidéis cuando la compréis y vayáis a usarla pronto meterla en el frigorífico. Yo la tengo al menos una noche. Esto sirve para que no se os corte al batirla.
Abrimos la cajita de nata, de medio l. aproximadamente y la vertemos sobre un recipiente hondo. Tened cuidado de que no tenga restos de agua. Lo mejor es pasarle una servilleta de papel. La nata es un elemento muy delicado y se estropea con mucha facilidad.
Batiremos durante 2, 3, 4... minutos. No cambiaremos la velocidad de la batidora en ningún momento, ni la dirección. Repito, la nata es uno de los elementos más delicados en la cocina, al menos para mí.
Ésta es la textura, como crema de afeitar. Cuando dominéis el montado de la nata podéis echar un par de cucharas de azúcar al final del batido, antes de dejar de batir, pero cuidado, se puede cortar si la echáis de manera brusca, hacedlo espolvoreandola sobre la nata. La nata no es dulce y esto hará que si lo sea.
La nata la meteremos también en el frigorífico hasta la hora de montar la tarta.
Con el tercio sobrante de chocolate prepararemos un rallado que nos servirá para cubrir la tarta.
Ponemos la primera parte del bizcocho en un recipiente grande, redondo y plano.
Le echamos un poquito de leche.
Sacamos el chocolate y la nata del frigo. Ponemos una capa generosa de chocolate.
Sobre ésta capa de chocolate ponemos otra de nata, intentad que no se mezclen,
Ponemos la segunda parte del bizcocho y repetimos la operación anterior: chorrito de leche, chocolate y nata.
Y lo mismo con la tercera, pero en esta ocasión sólo pondremos el chocolate y cubriremos los laterales con él.
Tiempo para la creatividad. Con la nata sobrante decoraréis la nata en la forma que más os plazca.
La mía ha quedado hoy de este modo.
El toque final, si os gusta el chocolate, es espolvorear el chocolate que hemos rallado anteriormente sobre la tarta.
Y este es el resultado final.
Intendadlo, es muy fácil. Si la nata se os resiste podéis hacerla sólo con chocolate, está igual de exquisita. Vuestros hij@s os lo agradecerán y vosotros sabréis que el dulce que se están comiendo es totalmente sano.
Recordad que la tarta está hecha con nata y yema de huevos, ambas cosas son muy perecederas con lo que lo ideal es consumirla en un par de días y mantenerla siempre dentro del frigorífico. Yo, cuando la hago para mi casa, suelo partirla por la mitad. De esta manera consumimos la mitad y con el resto hago pequeñas porciones que pongo que un recipiente grande de plástico con tapadera y lo congelo. Procurad que las porciones no se toquen entre si para poder coger sólo las cantidades que deseamos y el resto seguir en el congelador. En un par de horas o menos, dependiendo de la estación, podréis saborear un rico trozo de tarta que hicisteis semanas atrás.
El coste de la tarta es inferior a 5 euros. Merece la pena ¿verdad? sobre todo porque os encantará cuando la probéis.






















