De vez en cuando caen en nuestra manos cajas de fresas vacías y no sabemos qué hacer con ellas.
A mí me gusta pintarlas y decorarlas. Siempre hay pinturas olvidadas en el trastero y telas que ya no se utilizan.

Los resultados son espectaculares, y lo más importante es que no hemos gastado dinero en hacerlo y además hemos pasado un buen rato.
Éstas son las últimas cajas que he reciclado. En una ocasión alguien que conoce mi afición a las telas me facilitó un muestrario de éstas. El fondo de la caja está cubierto con estas telas de muestrario.
Mis hijas suelen apilarlas para que no les ocupen demasiado espacio en sus mesas.
Espero que esta idea haya sido de vuestro agrado.
Si necesitas alguna explicación más detallada sólo tienes que comentarlo y estaré encantada de hacerlo en esta misma entrada.Y no olvides darle a me gusta, en la parte superior derecha de este blog, si la entrada te ha gustado.




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